Felicitamos al Ayuntamiento de Roquetas, y especialmente a su concejal de Medioambiente Antonio García, quien ha escuchado las demandas de los colectivos defensores de los animales y promovido el cambio hacia un modelo más respetuoso con el sentir mayoritario de los vecinos.

El tratamiento de los animales como si fueran residuos urbanos, afortunadamente ha sido dejado atrás para darles una nueva oportunidad buscándoles una familia, a través de la protectora SOS Adopta.

Roquetas de Mar puede sentirse orgullosa de haber dado un gran paso hacia la modernidad, en un aspecto fundamental, de esencia ética, mucho más importante que la fanfarria del desarrollismo de hormigón y luces de colores.

En el corredor de la muerte de una perrera cualquiera

Culpable . . . de que?

La pérdida del gran negocio de exterminio rápido, con frialdad industrial, mínimo coste y máximo beneficio, no parece haber sentado muy bien al antiguo concesionario, reaccionando con una actitud crítica y amenazante, con mucho cinismo por su parte:

Por un lado llena de carteles de protesta sus instalaciones, utlizando el problema del paro ¡los puestos de trabajo que perderá Roquetas!, y por otro amenza en la prensa con querellarse contra el grupo político de Indapa, que apoyó nuestra reivindicación de acabar con el sacrificio y expuso a la opinión pública la desconfianza ciudadana con el funcionamiento del centro zoosanitario.

Eran muchas las quejas ciudadanas contra el centro zoosanitario, por no poder contactar con ellos cuando era necesario, teléfonos que no responden, puertas cerradas y prohibición del paso para ver a los animales si alguien quería ir a rescatar de una muerte segura a un desdichado ser abandonado cruelmente. El almacenamiento de perros y gatos durante 10 días para un sacrificio rápido poco trabajo genera, mucho menos desde luego que su recuperación, mantenimiento y búsqueda de adoptante.

Un almacenamiento en espera de sacrificio, no encaminado a la recuperación del animal,  llevado a cabo con hermetismo y poca respuesta a las inquietudes ciudadanas, no responde a los criterios de trato digno y levanta todo tipo de sospechas.

Estas inquietudes ciudadanas fueron recogidas por Indapa tras reunirse con distintas asociaciones de la Plataforma Animalista, y  expresadas públicamente, denunciando el trato a los animales en un sentido amplio, no imputando ningún delito a los gestores del zoosanitario, en cuyo caso se hubiese acudido a los tribunales.

Tuvieron mucho tiempo los antiguos gestores del zoosanitario para desarrollar una labor demandada por la sociedad, trabajando la recuperación de los animales y las adopciones, con campañas de esterilización realistas, sensibilizando a la sociedad por el respeto y responsabilidad con los animales, algo que se niega inicial y radicalmente con un planteamiento de sacricfiios masivos como solución de un problema enfocado sin sensibilidad alguna y con una mentalidad meramente economicista.

En un refugio, buscando una oportunidad

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